Después del congelamiento de la noche anterior, este día amaneció impecable para hacer otro cambio de hotel… En este caso nos fuimos aún más al sur, a la zona del Madison Square Garden, pero esta vez nos fuimos en Uber y menos mal que fue así.
Después de dejar otra vez el equipaje y preparar la mochila aventurera, nos fuimos (estábamos a unas pocas cuadras), al Empire State Building para hacer el último ascenso en un mirador. Nos encantó la estética del lugar como el Radio City Hall todo Art Decó. Para la entrada al Empire si se necesita una reserva previa, que se gestiona en la app.

En cuanto a la previa, seguramente tiene una de las mejores con una especie de museo bastante interactivo de la construcción del Empire State y también por ejemplo, de las películas que apareció como King Kong.



En el mirador, obviamente nos dedicamos a las fotos del rigor, teniendo una parte cubierta y otra descubierta que aprovechamos con el sol de la mañana. Tuvimos unas vistas imprecables de los rascacielos y pudimos reconocer a muchos de los edificios, y en esta ocasión, mirar el Rockefeller Center, y otros miradores como el Summit. Por supuesto hubo tiempo para hacer spotting con los aviones que sobrevolaban sobre el río Hudson.


Después de la visita, y de almorzar; pasamos por el Maddison Square Garden para averiguar sobre la visita guiada pero justo jugaban los Rangers de NY (NHL), así que llenísimmo de gente. Pasamos por la tienda del equio de F1 Mercedes AMG – Petronas donde exponen un F1 del 2024 con equipamiento utilizado por los pilotos de ese entonces, entre otras actividades que se podía hacer. Finalmente, fuimos al Museo de Madame Tussauds donde estuvimos viendo las figuras de cera con una excelente ambientación tanto de escenografía como de luces y sonido. El recorrido dura entre 2 horas y medio, yendo tranquilo. Tienen un bar al comienzo y una tienda de regalos al final del recorrido.



Volvimos al hotel para el check-in – esta a unos metros de un cuartel de bomberos, pero por suerte estuvo bien isonorizada la habitación – y descansamos un ratito ya que después, viajando con Revel (una empresa tipo Úber que tienen Tesla modelo Model Y azules que recorren la ciudad), al darse de alta por primera vez te incluye un descuento importante por lo que conviene para hacer algún viaje puntual. En nuestro caso, como nos suscribimos los 2, pero yo le envíe la invitación a Vero, te da unos dólares para el próximo viaje. (no lo usamos, pero fue una alternativa para volver al JFK más adelante). Cabe destacar, que el transporte en taxi, Revel o en cualquier auto es muy caro aunque se recorra pocas cuadras.
Con esta intro, fuimos al muelle donde se encuentra el Circle Line Sightseeing Cruises; donde hicimos el upgrade para recorrer tanto el río Hudson como el East River al atardecer. El recorrido empezó puntual, el ferry lleno de gente. Mucho frío y viento. Más adentrados en el recorrido se largó a llover y unos pocos nos quedamos en la cubierta viendo la ciudad como se iban encendiendo las luces. Cuando comenzó la vuelta (llega a la altura del puente de Queens; el frío ya era más que molesto por lo que los últimos minutos nos quedamos dentro como la mayoría de las personas.

Ya nuevamente en tierra nos tomamos el colectivo del fondo que nos dejó en la 34st y 6th avenida para ir devuelta al hotel, donde se pudo ver un poco más la noche de NY con pasajes de varios autos deportivos, todo por el mismo lugar (finalmente y antes de llegar al hotel, nos desvíamos por un 7eleven para comprar la cena).
A continuación la galería.
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