Día 9
Fue el día más largo del viaje, arrancando a las 5 am para llegar a las 6:15 a un McDonald’s como punto de encuentro (nos tomamos el 2do Revel, lo bueno que al ser tan temprano, la tarifa era más accesible). Partimos en una combi para hacer el tour a Washigton DC que incluyo varias paradas. Un viaje de aproximadamente 360 KM, nos sorprendió lo rápido que manejan en las autopistas allá. El tour lo compramos a través de app de Sightseeing, en un principio seleccionamos en español, pero cuando nos recogió el guía nos explicó que no había suficiente púbico para el tour y nos agregaron a un grupo en inglés.
La primera parada, la hicimos en un parador en Delaware que lo auspician como lugar natal del ex Presidente Biden. De hecho, ese parador es de la familia presidencial. La idea era desayunar ahí, de hecho, hicimos un pedido, pero se quedaron sin queso (o algo así), y todos los pedidos se frenaron. No supieron hacernos el reintegro en la tarjeta porque pagamos con el tótem para pedidos. Perdimos todo el tiempo que nos dieron (como 20 minutos) para recorrer y consumir en el lugar. En mi caso pude pedir en un Burger King pero tuve que tirar hasta el café de lo caliente que estaba y el 0 tiempo remanente. Lamentablemente no fue una buena experiencia y nos quedamos sin desayunar adecuadamente.
Seguimos camino pasando por Baltimore, Wilmington, Maryland, hasta que llegamos a Virginia y en mi caso viendo varios helicópteros medianos y pesados sobrevolando el área.
En las afueras de Washington, pasamos por el Pentágono para ir cerca de allí al cementerio de Arlington.
En este cementerio militar, recorrimos a pie algunos caminos, en donde fuimos mirando con respeto varios memoriales, hasta llegar al de la Familia Kennedy (la única presidencial en el cementerio, ya que es militar). Es increíble ver tantas lápidas de personas fallecidas en distintas guerras, condecoraciones y demás.
El lugar es muy lindo, muy prolijo, lleno de Cerezos florecidos (recién comenzada la primavera).
En ese sitio se estaban haciendo algunos servicios fúnebres y se escuchaban los 3 disparos que se hace por tradición y homenaje.


Después de la visita al cementerio nos dirigimos a la próxima parada que es el Memorial de Tomas Jefferson, el cual desde sus escalinatas se ve la parte trasera (la conocida), de la Casa Blanca con el Obelisco a un costado y una gran laguna.

El Monumento, desde el cementerio lo separa el Rio Potomac que justamente unos días antes de viajar salió en las noticias por una colisión de un avión que estaba en fase de aterrizaje del aeropuerto (que está muy cerca y de hecho se ve aviones constantemente despegando), con un helicóptero de la US Army. De hecho, al ver tantos helicópteros sobrevolando (incluyendo el Marine One), es que hacen maniobras de vigilancia, enlace, pero también de entrenamiento.
Volvimos hacia la combi hacia la zona del monumento a Martin Luther King. Desde este punto, estábamos en frente del memorial de Tomas Jefferson y pudimos disfrutar del lindo paisaje, rodeado de cerezos florecidos. Seguimos el tour a pie, caminando hacia el Memorial de los veteranos de la guerra de Corea, en donde en un muro están grabados los nombres de los soldados y hay una representación simbólica de los mismos, con 19 soldados a escala real, simulando estar en el campo de batalla.




Seguimos con el recorrido hacia el Memorial de Abraham Lincoln, este edificio es un monumento estilo griego, en donde después de subir varios escalones, se encuentra la imagen de presidente, inmortalizado en mármol, sentado proyectando sabiduría y fuerza y mirando fijamente al gran estanque reflectante. Hacia el final de esta, se encuentra el gran obelisco blanco que es el monumento a Washington (169 metros siendo el obelisco más alto del mundo) y más hacia el fondo aparece la silueta del Capitolio.

Nos dieron alrededor de 25 minutos para recorrer y sacar fotos del lugar. Había mucha gente y perdimos varios minutos esperando que se disipe un poco el lugar para sacar unas fotos más o menos limpias. Lamentablemente no nos dio tiempo de ir al Memorial de los veteranos de Vietnam.
Transcurrido el tiempo, volvimos a la combi (furgoneta, minibus, etc), y partimos rumbo hacia la Casa Blanca. En el camino admiramos varios edificios y el entorno de la ciudad, tan diferente a Nueva York (tienen una reglamentación de edificación de altura restringida). Pasamos cerca del Memorial Continental Hall y del edificio del FBI. Bajamos cerca de los predios de la Casa Blanca, hay una plaza enorme frente a la casa. Esta plaza está abierta, sin tantas vallas, pero pudimos divisar muchas cámaras de seguridad, y gente en los techos. Pudimos avanzar sin ningún problema hasta la cerca y admirar el frente de la Casa Blanca, sin certeza de que el presidente esté ahí. Tomamos un par de fotos, caminamos un poco más por la plaza para volver a la combi y partir hacia el Capitolio.


Hicimos otra pequeña parada en el Capitolio, que es el edificio donde alberga a los congresistas, un edificio imponente que sufrió varias modificaciones a lo largo de su historia. Frente al Capitolio se encuentra un monumento a Ulyssess S. Grant y nuevamente un gran estanque reflectante con patitos.


Terminando el tiempo, volvimos a la combi con rumbo hacia Union Station, una imponente estación de tren. En este lugar tuvimos 1 hora, para recorrer el lugar, usar los sanitarios y comer. Nuevamente nuestra opción fue Shake Shack. Pudimos recorrer brevemente la estación, pasando por su gran hall y llegando hasta las tiendas cerca de la boletería. Fuera de la estación se encuentra una réplica de la campana de la Libertad (la que originalmente se encuentra en Filadelfia). Pasado el tiempo volvimos al punto de encuentro, eran aproximadamente las 15:30, listos para emprender el regreso a Nueva York.


A la mitad del camino paramos en una estación de servicio y seguimos viaje. Casi cerca de llegar al punto de partida, hicimos una parada muy muy técnica en Hamilton Park, en New Jersey. Un punto espectacular para obtener una vista increíble del skyline de Manhatthan. Lo más emocionante, fue que cerca de lugar al lugar, el guía nos puso a alto volumen el tema New York de Frank Sinatra, un timing perfecto para arribar al mirador y cerrar con broche de oro nuestro viaje a Nueva York.


Después de 15 horas de tour, llegamos al punto de encuentro, comimos algo y volvimos caminando al hotel, obviamente agotadísimos de este día tan largo.
A continuación la galería ;)
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